Soy un convencido que cada persona que se cruza en nuestras vidas es por alguna razón y que toda persona, por más humilde que sea, tiene algo que enseñarnos; sólo debemos tener la mente abierta para captarlo y la humildad para aceptarlo.
Leí este texto y me pareció muy bueno, lo comparto con ustedes.
Las personas son regalos que la vida me ha dado. Ya vienen envueltas, algunas en forma muy bella y otras de una manera menos atractiva.
Pero la envoltura no es el regalo y es importante darse cuenta de esto. Es muy fácil equivocarse en este sentido, juzgando elcontenido por el estuche.
Recuerda... Yo soy una persona, tú también lo eres. Y como todos, también somos un regalo. Poseemos virtudes y experiencias que nos pertenecen y nos hacen únicos.
Cada encuentro y comunicación entre personas es un intercambio de regalos. Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo.
Es difícil a veces diferenciar el envoltorio del verdadero regalo que está en su interior, pero el esfuerzo de diferenciarlas nos lleva al encuentro personal con el otro, y este encuentro siempre es un verdadero milagro.
Nosotros mismos podemos tener una envoltura maltratada, pero lo que llevamos dentro siempre será hermoso. Nunca lo olvides.
Anónimo
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