martes, 18 de enero de 2011

Amigos

Este post es algo muy personal y podríamos definirlo como un rico coctel cuyos ingredientes son amistad, Hombres G, Enanitos Verdes y un poco de nostalgia.
Uno de mis hobbies es escuchar música, escucho casi todo genero, dependiendo del momento y de mi estado de ánimo.
Dos de mis grupos favoritos de rock en español son Hombres G y los Enanitos Verdes. Coincidentemente ambos tienen canciones dedicadas a los amigos. La de Hombres G se llama "Mis Amigos" y en una parte de su letra dice:
Porque si mi amor se fue
mis amigos están aquí;
y si tengo que beber
mis amigos están aquí;
si no me encuentro bien
mis amigos están aquí
si yo siento que
el sentido voy a perder
mis amigos
sabrán que hacer. 
Y la de Los Enanitos Verde se llama "Amigos" y en su letra dice:
Si hay algo que esconder
o hay algo que decir
siempre será un amigo
el primero en saber
porque siempre estarán en mi
esos buenos momentos que pasamos sin saber
que un amigo es una luz
brillando en la oscuridad.
Siempre seras mi amigo
no importa nada más.
El otro día escuchándolas vinieron a mi mente todos esos amigos que han pasado por mi vida dejando huella en ella. Algunos de ellos los tengo aún cerca y puedo verme de vez en cuando con ellos, otros no están físicamente cerca pero a través de email o facebook mantengo el contacto con ellos y otros lamentablemente perdí contacto con ellos.
Amigos con los que compartí juegos, travesuras, estudios, clases, trabajos grupales, recreos, paseos escolares, un intercambio, viaje de promoción, fiesta de promoción, la época universitaria, exámenes, trabajos, amanecidas estudiando, risas, alegrías, peleas, mandadas a rodar, reconciliaciones, amores, fiestas, problemas, discusiones. Amigos con los que el juntarnos era tan fácil que sólo bastaba el desear hacerlo. Amigos con los que compartí algunas actividades juntos como algún curso, seminario o trabajo.
Amigos con los que compartí largas horas de conversación, algunas veces acompañadas por un café o unos tragos. Amigos a los que algunas veces aconsejé y que muchas otras me dieron sabios consejos.
Amigos con los que compartí algún retiro o un equipo de retiro, amigos con los que compartí el cuarto en algún cursillo, amigos con los que compartimos dos equipos de cursillos y luego de acabados los cursillos seguimos reuniéndonos todas las semanas hasta hoy y que nuestro entusiamos nos llevó a organizar dos adobadas para recolectar fondos y hacer dos chocolatadas a niños de un colegio. Amigos que sin saberlo, cuando estoy en algún momento difícil, el sólo hecho de verlos, escuchar su voz o recordar sus palabras me reconforta.
Amigos a los que nunca conocí personalmente sino sólo por Internet, pero gracias a Dios y a las conversaciones que manteníamos llegamos a formar una gran amistad que pareciera nos conociésemos de muchos años, al punto de contarnos nuestros problemas o pedirme que ore por ellos para solucionar un problema o por la salud de un familiar o para discernir una vocación.
Hace algún tiempo leí una frase de Carlo María Martini que me gustó mucho, decía Lo amigos no tienen que estar siempre juntos, pero siempre pueden decirse cosas importantes. He podido comprobar que es muy cierta esa frase, mientras vamos creciendo y adquiriendo más obligaciones en la vida a veces por motivo de estudios, trabajo, familia y muchas otras razones ya no nos es tan fácil ver a nuestros amigos, pero si esa es una amistad fuerte y fundada en bases sólidas, por más tiempo que no se vea uno con sus amigos, cuando se encuentre con ellos personalmente o hable con ellos la relación va a seguir tan fuerte como siempre, como si hubiese sido el día anterior que se vieron por última vez.
La semana pasada me reuní con unos amigos de la época de universidad, que no veía hace muchos años, al vernos era como si nos hubiésemos visto hacia poco, nos reímos, bromeamos como lo hacíamos en la época de universidad que nos veíamos todos los días. 
En fin muchos amigos pasaron y estoy seguro que hay muchos amigos más que vendrán; nombrarlos sería muy largo, al leer esto estoy seguro se van a reconocer.
A todos ustedes está dedicado este post; espero ser siempre su amigo y en los momentos que me necesiten estar ahí para ustedes.

martes, 11 de enero de 2011

Matías y la Montaña de la Felicidad

Este cuento trata de responder la pregunta que constantemente nos hacemos, ¿Donde encuentro la felicidad? y está dedicado a una persona muy especial para mi, mi sobrino Alejandro, ese pequeño gran hombrecito de casi tres años que por donde pasa va dejando rastros de su felicidad.

Matías vivía aburrido, todo en su vida era monotonía; las cosas las hacía mecánicamente, siguiendo la misma rutina cada día. Para él no había diferencia entre un día y otro, un mes y otro, un año y otro; todos eran iguales, transcurrían sin mayores cambios.
Una mañana despertó con tres preguntas dándole vueltas en la cabeza ¿por qué me siento tan vacío?, ¿qué es la felicidad? ¿donde la puedo encontrar? Por más que trataba de borrarlas de su mente y pensar en otra cosa, no podía; éstas volvían una y otra vez, cada vez con mayor intensidad. Se decía a si mismo ¿qué me pasa? ¿Por qué siento ésto? Tengo todo lo que un hombre puede desear, una muy buena posición económica, un trabajo, una familia, casas, autos, toda clase de bienes materiales,  viajo regularmente a los lugares más exóticos y paradisiacos, asisto a los mejores eventos sociales. En pocas palabras tengo todo y aún me siento muy vacío, ¿por qué?
Estuvo una semana con estas preguntas en la cabeza sin poderles encontrar una solución, hasta que el miércoles tomando un café mientras hacía tiempo para asistir a una reunión de negocios en la oficina de un cliente, escucho a las personas que estaban en la mesa junto a la suya decir que en un país muy lejano existía una montaña donde habitaba la felicidad.
Concluida la reunión volvió a su oficina y decidió investigar en Internet sobre la montaña de la felicidad que había escuchado nombrar en el café. Después de varias búsquedas encontró el lugar donde se hallaba esta montaña y como llegar a ella.
Durante la cena comentó a su esposa las dudas que había tenido en la cabeza toda la semana sin poderles dar solución, la conversación a cerca de la montaña de la felicidad que escucho en el café, sus investigaciones en Internet y su deseo de ir a ella en busca de solución a sus dudas y problemas. Andrea escuchó atentamente lo que su marido iba diciéndole y una vez que éste hubo terminado de hablar le dijo que sabía que era un viaje muy largo y arriesgado el que iba a emprender y que le iba a demandar mucho tiempo y esfuerzo el hacerlo y sobre todo que iba a estar mucho tiempo lejos de ella y sus hijos, pero ella quería lo mejor para él y a pesar de todo lo apoyaba en su desición.
Matías pasó dos días preparando su viaje consiguió mapas para el viaje, una brújula, un GPS, una navaja suiza, compró provisiones de agua y comida, sacó algo de dinero en efectivo de su cuenta bancaria, seleccionó la ropa que debía llevar, teniendo en cuenta que pasaría por toda clase de climas imaginables. Con todo lo reunido preparó una mochila, su carpa y una bolsa de dormir y el lunes, después de despedirse de su familia emprendió el largo viaje.
Luego de cruzar ríos, lagos, mares, playas, montañas, selvas, desiertos, glaciares y soportar calores y fríos extremos llegó por fin a la montaña de la felicidad. Una vez ahí grande fue su decepción, pues no encontró la felicidad que tanto buscaba. Exhausto y sintiéndose fracasado inició su camino de regreso.
Una tarde mientras caminaba entró en una aldea para comprar algo de comida y buscar un lugar donde pasar la noche. Al llegar vio que todos los pobladores estaban trabajando en la reparación del puente por el que se salia de la aldea; se acercó y preguntó si sabían donde podía conseguir algo de comida para comprar y un lugar donde pasar la noche. Los aldeanos le dijeron que ellos se lo darían si los ayudaba a reparar el puente. Matías pensó no tengo prisa puedo ayudar a esta gente, además este puente es el único lugar por donde puedo salir de esta aldea y seguir camino a casa. Se puso a trabajar junto con los aldeanos en reparar el puente y mientras lo hacía experimentó una sensación extraña, algo que nunca había sentido y no podía explicar que era. Una vez terminado el trabajo la sensación fue mayor.
Los aldeanos celebraron la reparación del puente con una cena en el local comunal, cena  a la que Matías fue invitado. La cena y el ambiente que había le parecieron a Matías muy agradables y otra vez volvió a tener esa rara sensación. Una vez terminada la cena Matías fue hospedado en la casa de una familia de aldeanos quienes a la mañana siguiente antes de partir le dieron una bolsa con comida y agua, y no aceptaron pago por el hospedaje.
Matías abrazo a sus anfitriones, les dio las gracias, se despidió de ellos y se puso en camino. Otra vez la rara sensación que experimentaba se apoderó de él. Siguió su camino y a medio día paró ante un lago para comer algo y descansar un poco. Antes de comer decidió nadar un poco en el lago; al entrar en el agua una vez más esa nueva sensación vinó a él. Nadó un rato luego salió del agua y se echo a tomar sol.
Después de almorzar y dormir una pequeña siesta continuó su camino. Al anochecer llegó a un hospedaje para viajeros donde decidió pasar la noche. Mientras cenaba conoció a Joaquín quien retornaba de una peregrinación. Cenaron en la misma mesa y después se quedaron conversando en el estar del hospedaje hasta muy tarde; otra vez Matías tenía dentro de si esta nueva sensación.
A la mañana Matías y Joaquín salieron juntos del hospedaje y caminaron juntos, pues sus caminos seguian la misma ruta. Hicieron el camino conversando y riendo y a medio día pararon en un prado para almorzar: Matías saco parte de sus provisiones y las compartió con Joaquín. Terminado el almuerzo volvieron a ponerse en camino. Caminaron juntos todo ese día y en la noche se separaron, pues Joaquín había llegado a su destino, Matías debía seguir un día más. Se despidieron con abrazos y prometieron mantenerse en contacto. La extraña sensación no dejo a Matías todo ese día.
A medio día Matías llego a su casa y al llegar Andrea, su esposa salió a recibirlo junto con Andrés y Santiago, y los tres abrazaron al recien llegado Matías. Esta vez la sensación fue más fuerte aún y a Matías se le salieron las lágrimas de los ojos. Entraron a casa y Matías contó a su familia todo su viaje y las cosas que había vivido y sentido.
Antes de dormir, analizando con Andrea todas las experiencias vividas en su viaje Matías dijo esa sensación que sentía no era más que felicidad, que tonto fui, la tenía tan cerca y nunca la ví. No necesitaba hacer tan largo viaje, la felicidad está en el hacer algo por los demás, en el trabajo bien hecho, en compartir una comida, una conversación, en ver y sentir las cosas simples de la naturaleza, en un abrazo, en la familia, en los amigos.  

martes, 4 de enero de 2011

Crying For Love

Esta semana pido disculpas a mis lectores hispanohablantes, pués este es un post en inglés, es una poesía que escribí aproximadamente en 1995.
With the excuses of my Spanish speaking readers, this is a post dedicated to my other readers, the non Spanish speaking ones.
This is a poem I wrote approximately in 1995 when I broke up with the girl who was my girl friend at that time.

It's not worth
it's not worth
crying for love,
if that girl left you,
the world isn't over,
live goes on
be strong and fight for it.
It's not worth
it's not worth
crying for love
if that girl didn't accept you 
it isn't the end,
soon another one will come
and you will be happy with her,
be strong and fight for it.
It's not worth
it's not worth
crying for love
if that girl broke your heart,
you won't die
soon some one else will come
and repair it
and you'll feel love again.
It's not worth
it's not worth
crying for love
don't fall down
a new love will come soon
be patient
it won't be late.

martes, 28 de diciembre de 2010

Un Año Más

Acabamos de celebrar Navidad, junto con Pascua de Resurrección, una de las fiestas más importantes de la cristiandad; fiesta en la que conmemoramos el nacimiento de nuestro Salvador, el Señor Jesucristo. Pero también una época de paz, solidaridad, compartir, unión familiar y reencuentro con familiares y amigos que mucho tiempo no vemos.
Al llegar la Navidad se viene también el fin de año y el comienzo de uno nuevo, una época de correteos, revisar lo hecho durante el año y hacer nuevos planes y proyectos para el nuevo año.
And so this is Christmas and what have you done, another year over and a new one just begun (pues es navidad y que has hecho, otro año acabó y uno nuevo acaba de empezar) nos dice John Lennon en una de sus canciones. Otra vez acabamos un año más de nuestra vida, un año en el que tuvimos buenas y malas noticias; nos alegramos por la gente que vino al mundo y nos entristecimos por las personas queridas que nos dejaron; un año en el que hicimos nuevas amistades y de amigos que partieron a vivir lejos; un año de planes y proyectos cumplidos o tal vez dejados en la larga lista de pendientes por cumplir; un año en el que reímos, lloramos, abrazamos, servimos a otros, amamos, trabajamos, estudiamos, leímos, aprendimos cosas nuevas, compartimos, dimos algo de nosotros pero también recibimos muchas cosas.
Al terminar este año, cuando el reloj marque las 12 de la noche del 31 de diciembre y se de paso al nuevo año agradezcamos por todo lo que hemos recibido este año, por las cosas buenas que nos pasaron, por las cosas que pudimos hacer por los demás; aceptemos las cosas malas que nos sucedieron, pues Dios sabe por que no las mando, y comprometámonos a ser mejores este nuevo año, a cumplir lo dejado como pendiente, a ser cada día mejor, a dar cada vez un poco más de nosotros.
Que este nuevo año que empieza sea una año lleno de paz, amor, salud, éxitos, unión pero sobre todo muchas bendiciones. Un año en el que cumplamos nuestras metas, estrechemos nuestros lazos familiares y de amistad, hagamos más cosas en servicio por los demás, amemos más, riamos más, abracemos más, busquemos ser cada día mejores y superar lo hecho el año anterior en nuestra vida personal, familiar y laboral; no dejando de aprender, tratando de dejar cada vez menos cosas en la lista de cosas por hacer. En pocas palabras un año mejor.
Feliz año 2011 para todos y este nuevo año seguiremos mejorando con el blog. Gracias por leerme.

martes, 21 de diciembre de 2010

Fuimos a Dar y Terminamos Recibiendo

En esta época prenavideña siempre se despierta en nosotros deseos de ser solidarios, un querer compartir.
Eso quisimos hacer con un grupo de amigos todos perteneciente al Movimiento de Cursillos de Cristiandad y el domingo 19 de diciembre fuimos a dar una chocolatada y regalar una bolsita de golosinas a 100 niños del colegio Pío XII de CIRCA (Círculos Católicos), cuyo director forma parte del Movimiento y del grupo que organizamos esta actividad.
Entre los miembros del grupo dimos una cuota de dinero con la que compramos algunas golosinas para regalar a los niños y conseguimos algunas donaciones en leche y bizcochos, una especie de pan dulce muy común en Perú y el domingo nos reunimos a las 8 a.m. en el colegio, ubicado en la avenida Brasil 325 Mariano Melgar.
Una vez llegamos empezamos a armar unas bolsitas con las golosinas, luego repartimos el chocolate y los bizcochos a los niños y compartimos un poco con ellos.
Una vez terminado el desayuno que ofrecimos se celebro la Eucaristía y una vez terminada los niños hicieron una serie de juegos y concursos luego de los cuales les repartimos las bolsitas con las golosinas y los profesores les dieron un juguetito. Luego del reparto y de que los niños se fueron compartimos con los profesores del colegio un rico sudado de mariscos.
Al planificar esta actividad nosotros pensábamos ir a darles a los niños un chocolate, unos bizcochos, un pequeño presente y compartir un rato con ellos, pero, sin temor a equivocarme me atrevería a decir que quienes terminamos recibiendo fuimos nosotros. Recibimos la acogida que nos dieron los profesores y los niños, la alegría de poder compartir un rato con estos niños, la alegría e inocencia de los niños, la energía que nos transmitían los niños al recibir el pequeño regalo que les dimos y por último el sabroso compartir que tuvimos con los profesores.
Con esto comprobamos que es muy cierta la frase que dice que hay más placer en dar que en recibir. No me cabe ninguna duda.

martes, 14 de diciembre de 2010

Una Mirada Atras

Vivimos en un mundo cada vez más convulsionado y violento en el cual la vida se respeta menos, la violencia familiar es más frecuente, hay conflictos internos en los países, amenazas de problemas bélicos entre Corea del Sur y Corea del Norte, corrupción a todo nivel, robos. En el Perú basta con ver un noticiero o leer un perióidico para encontrarnos con noticias como que un ciudadano holandes preso en Perú mata a su pareja y la entierra en la carcel, o que un ciudadano mata a su ex pareja por haber terminado la relación con el y la entierra en el baño de su departamento debajo del inodoro, sin contar la gran corrupción que existe.
Al ver esto nos preguntamos ¿Qué podemos hacer? ¿Hay algúna solución o todo está perdido?
Pienso que para encontrar una solución y lograr un mundo mejor tendríamos que volver nuestra vista atras, a un conjunto de normas que fueron dadas hace más de 2 000 años, pero creo que son aplicables, no sólo en esa época. Éstos son los 10 mandamientos dados por Dios a Moisés en el monte Sinaí. Ellos son:
1.- Amaras a Dios sobre todas las cosas.
2.- No tomarás el nombre de Dios en vano.
3.- Santificarás las fiestas.
4.- Honrarás a tu padre y a tu madre
5.- No matarás
6.- No cometerás actos impuros.
7.- No robarás
8.- No dirás falso testimonio ni mentirás.
9.- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
10.- No codiciarás los bienes ajenos.
Y a éstos podemos agregar el que nos dio Jesús que es amaras a tu prójimo como a ti mismo.
Pienso que estos mandamientos se pueden resumirse en 2, Amaras a Dios sobre todas las cosa y al prójimo como a ti mismo, porque si uno ama a Dios no toma su nombre en vano y santifica las fiesta. Si uno ama al prójimo honra a su padre y a su madre; si uno ama a su prójimo no mata; si uno ama a Dios y a su prójimo no comete actos impuros; si uno ama a su prójimo no dice falsos testimonios; si uno ama a su prójimo no consiente deseos impuros y si uno ama a su prójimo no codicia los bienes que pertenecen a otros.
Ante esto pueden surgirnos dos preguntas ¿Quién es mi prójimo? ¿ Cómo debo amar a mi prójimo?
Nuestros prójimos pueden ser, los más próximos que son nuestros familiares, entre los que están los cónyuges, hijos, padres y hermanos, amigos, compañeros de trabajo, pero también hay los circunstanciales que son todas las personas que se cruzan en algún momento por nuestro camino.
A la segunda pregunta de como debo amar a mi prójimo debo decir que este amo no es ese amor de el amor es una magia, maripositas de colores o corazoncitos que quieren hacernos ver algunas canciones, películas o novelitas rosa; sino este es un amor en el que se debe mostrar un sincero aprecio e interés por los demás, tanto interior como exterior, dejando de pensar sólo en nosotros mismos e intersarnos por las situaciones que el otro vive, sencibilizándonos y preocupándonos por sus necesidaes materiales y espirituales procurando que se sientan amados y acogidos; un trato afectuoso mostrando una actitud de amabilidad, aún con personas poco agradables, trtándolos con respeto, franqueza y cordialidad, procurando adecuarse a la edad, situación y actividad de cada persona; un diálogo atento, sabiéndo escuchar sin condicionamientos previos, ni conclusiones apresuradas que lleven a interpretaciones personales de lo dicho, sin interrumpir; una actitud de servicio; un elogio sincero sin adulaciones y una crítica constructiva; siempre sugiriendo y no imponiendo; demostrar confianza y despertar confianza en los demás; ser rápido en disculparse; olvidar las ofensas y ser solidario con los demás en los buenos y malos momentos.
Se que esto no es fácil de lograr sobre todo en el mundo en que vivimos que es cada vez más individualista y que a muchos no les importa pasar sobre otros para conseguir lo que quieren, pero se que no es imposible.
Es tarea de todos nosotros volver la vista atras,. a este decálogo y tomarlo como norma de vida para así poco a poco ir consiguiendso un mundo mejor.
De nosotros depende.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Seis Frases Celebres sobre la Lectura

Esta semana comparto seis frases celebres sobre la lectura.
- La lectura hace al hombre completo;
La conversación ágil,
Y el escribir, preciso.
Sir Francis Bacon

- Un libro abierto es un cerebro que habla,
Cerrado un amigo que espera;
Olvidado un alma que perdona;
Destruido un corazón que llora.
Proverbio Hindú

- Donde no hay libros hace frío. Vale para las casas, las ciudades, los países.
Un frío de cataclismo, un páramo de amnesia.
Maria Elena Walsh

- La lectura es la gran proveedora de argumentos, la clave para que los demás te escuchen. José Miguel Monzón

- La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo. Richard Steele

- Lee y conducirás, no leas y serás conducido. Santa Teresa de Ávila

Espero estas frases sean de tu agrado. Por favor deja tus comentarios u opiniones sobre los artículos y el blog para poco a poco irlo mejorando